Martes 27 Junio 2017

Comuna 12   

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padre toto

La Legislatura porteña declaró ayer Ciudadano Ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al sacerdote Lorenzo De Vedia, conocido como "Padre Toto".

 

El Padre Toto fue designado en 2014 como capellán del Movimiento de Trabajadores Excluidos y de los Trabajadores Cartoneros y conduce desde 2011 la parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé, que se encuentra en la Villa 21-24 de Barracas, en la Comuna 4.

En primer lugar, el Padre Toto agradeció ser Ciudadano Ilustre "porque muchos son habitantes, pero no son ciudadanos", aunque aclaró que "mejor sería ser ciudadano popular, por ser fiel al pueblo y parte de él. En la villa sellé mi pacto de vida definitivo y mi amor al pueblo".

"Todavía nos falta lograr una verdadera integración urbana de las villas a la Ciudad. No queremos maquillaje ni urbanizaciones falsas. Ojalá que esta distinción sirva para visibilizar el drama de tantos jóvenes y la vida que se lleva en las villas de la Ciudad", sostuvo el Padre Toto. Y aseguró que "con los curas villeros queremos acompañar a estos barrios obreros y devolver la dignidad a sus vecinos, al tiempo que proclamamos fortalecer una comunidad organizada".

Por su parte, la Diputada Muiños, impulsora del reconocimiento al cura,  destacó la labor del Padre Toto en cuanto a "la recuperación de adictos en los asentamientos, la lucha por concientizar sobre la no criminalización del adicto, la no discriminación a la pobreza, la integración en reemplazo de la marginalidad, y la superación de esas condiciones con salud, vivienda, educación y trabajo".

"Donde otros sólo ven delincuencia, drogas y violencia, Toto encara un trabajo comunitario positivo promoviendo la integración urbana y social de los vecinos de la 21-24 al resto de la Ciudad, ya que el Estado aún no ha logrado dar una respuesta integral ni eficiente para los habitantes del lugar", explicó la legisladora peronista a los asistentes que colmaron el Salón Dorado del Palacio Legislativo.

Estuvieron presentes en el evento el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona; el Defensor General de la Ciudad, Horacio Corti; la ex Defensora del Pueblo de la Ciudad, Alicia Pierini; los legisladores, Silvia Gottero, del Bloque Peronista; Carolina Estebarena, Eduardo Santamarina, Esteban Penayo y Clodomiro Risau, del Pro; y Gustavo Vera, de Bien Cómún; la directora del Banco Ciudad, Claudia Neira; la consejera del Consejo de la Magistratura local, Vanesa Ferrazzuolo; la auditora porteña, Raquel Herrero; las legisladoras (MC), Silvia La Ruffa y Silvina Pedreira; los sacerdotes, Gustavo Carrera, Juan Arizmendi y el Padre Charly; representantes de Caritas; veteranos de Malvinas; y el Movimiento de Trabajadores Excluidos, entre otros.

Adhirieron al acto la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP); el Defensor del Pueblo de la Ciudad, Alejandro Amor; el Defensor General Adjunto en lo Penal, Contravencional y de Faltas, Luis Duacastella; los legisladores, Claudio Heredia, del Bloque Peronista y Gabriel Fuks, de la Corriente Nacional de la Militancia, entre otros.

Su historia y pensamiento

El Padre Toto llegó hace casi veinte años a la Villa 21. De ahí fue trasladado a una iglesia de Constitución. Luego de la partida del Padre Pepe, Toto regresó a  la parroquia de Nuestra Señora de Caacupé. Su actividad y movimiento surge en sus orígenes,  en la provincia de Corrientes y en Paraguay. Desde entonces trabaja intensamente con la ente que vive en este asentamiento, "A la que la sociedad porteña le atribuye todo tipo de delitos y crímenes", se queja Toto. "Siendo vecino del lugar muchas veces siento más temor de caminar por el Barrio Norte o Palermo que transitar por esa zona del sur porteño". Y agrega "La buena impresión -naturalmente- la da su buena gente, que estudia, trabaja, produce, o como  Julio Antonio Arrieta, cineasta y actor más conocido como el 'Payaso Arrieta' que siempre animaba algún corso pero también hacía cine documental, actuó en la tira Tumberos y era autor de una espeluznante historia acerca de cómo la Villa 21 salva al mundo de una invasión de extraterrestres". El tema lo llevó al cine un director italiano. Arrieta murió a los 62 años.