Lunes 20 Noviembre 2017

Comuna 12   

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El 16 de junio, la exposición mediática que logró el corte de la avenida Balbín -a la altura de la Estación Saavedra- logró visibilizar el rechazo de muchos comerciantes y vecinos de Saavedra a la construcción del túnel bajo nivel que pretende realizar allí el Gobierno de la Ciudad. Pero el reclamo comenzó meses antes y ninguna de las dos partes parece dar tregua.

Quien haya caminado la avenida Balbín, en las cuadras cercanas a la estación de Saavedra, durante los últimos meses, habrá notado que los comercios de la zona se encuentran identificados con un cartel que manifiesta una consigna común: NO AL TÚNEL/SI AL CENTRO COMERCIAL. Se trata del rechazo de muchos vecinos y comerciantes (algunos residentes de Saavedra y otros no) al proyecto del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de construir un túnel bajo nivel que atraviese el cruce de las vías. Consideran, entre otros motivos, que divide al barrio y generará la pérdida de sus fuentes de trabajo y del lugar de encuentro común del barrio.

El pasado lunes 16 de junio, la protesta de los vecinos cortando Balbín, hizo que el reclamo cobre relevancia en los medios de comunicación. A partir de allí, su reclamo se hizo más visible, pero aún continúan en lucha. Lo que quisieron demostrar, además de visibilizar el conflicto, es cómo afectaría al tránsito y a los comercios esta obra.

Las inundaciones también son un tema que resurge en Saavedra como prioritario, los vecinos que se aponen al túnel sostienen que los dejará más expuestos a sufrir nuevas inundaciones. Además opinan que un nuevo túnel no es prioridad en un barrio que requiere otras obras debido a que hace poco más de un año sufrió inundaciones que se llevaron vidas.

Los vecinos recuerdan que el paso que ahora intentan convertir en túnel, fue el único que no se inundó tras el diluvio del dos de abril de 2013. Teniendo esto presente, temen que ante una situación similar, si se llevase a cabo el proyecto oficial, en caso de inundarse el túnel dejaría de ser una opción para el paso de vehículos particulares, o lo que es peor, ambulancias.

Si bien la campaña contra en túnel es llevada adelante en su mayoría por comerciantes (quienes afirman que la obra afectaría el polo comercial de Saavedra), también hay vecinos que apoyan el reclamo. Así lo manifestaron en la reunión semanal que mantienen todos los jueves, a la que tuvo acceso el Periódico La Comuna 12.

Este medio también les preguntó a los presentes si algún funcionario se comunicó con ellos para referirse a este tema. “En septiembre de 2013 estuvo Rodríguez Larreta (el Jefe de gabinete de la Ciudad de Buenos Aires) y mencionó que el túnel era solamente un anteproyecto. En marzo volvió por la noche, razón por la cual había muy pocos vecinos, y afirmó que el túnel se iba a hacer entre 60 a 90 días”, confirmaron. En cuanto al Jefe Comunal 12 (Juan Bautista Lavarello) y demás comuneros, ninguno se hizo presente. A excepción del delegado comunal, Basilio Sioutis, quién no sólo apoya la causa de los vecinos, sino que además participa de las reuniones donde deciden cómo continuar el reclamo.

Entre los motivos que generan el rechazo de estos vecinos, señalan también que el bajo nivel dificultará el paso de ancianos, personas en sillas de ruedas o madres con niños, afirmando que deben subir y bajar escaleras y rampas para cruzar la vía.

Ernesto Luraschi, vecino de la comuna y arquitecto, viene cuestionando desde hace tiempo las obras llevadas a cabo por el gobierno porteño en la Comuna 12, en especial la construcción de este tipo de túneles. Luraschi afirma que no se está respetando con este tipo de obras la ley 962, o ley de “accesibilidad”, creada para reglamentar el acceso a personas discapacitadas. La misma indica que las rampas deben tener ciertas características que hasta ahora no tienen. Y destaca que lo mismo sucede con las escaleras. Cita como ejemplo que la rampa del túnel de Holmberg, que tiene una pendiente del ocho por ciento, cuando la ley indica que debe ser del cuatro por ciento.

Luraschi también indica que hasta ahora los túneles que construyó (y pretende seguir construyendo) el Gobierno de la Ciudad, no contemplan ningún tipo de prevención contra incendios. Esta preocupación también es compartida por los vecinos y es otro de los motivos por los cuales rechazan la obra. “Si estalla un coche con gas por ejemplo, es un desastre. Y eso ya se vió en el mundo. Pasó en Londres y en París”, señalaron en la reunión a la accedió este medio.

Otro de los factores a tener en cuenta en la construcción de este tipo de obras, y que fue pasada por alto en la construcción del túnel de Holmberg, es el factor ruido. “Coghlan al ser zona educativa, no puede superar ciertos niveles de ruido, que ya supera y al construir los túneles que están en este barrio no se tuvo en cuenta”, afirmó Luraschi, señalando que esto fue comprobado por alumnos de la Facultad de Ingeniera de la Universidad de Buenos Aires. El arquitecto y vecino también destaca que la empresa de ferrocarril se ahorra a través de este tipo de obras el mantenimiento de las vías férreas, y que por eso por eso las aprueban.

El 5 de mayo, se realizó la audiencia pública por la construcción del túnel de la avenida Balbín en la sede comunal 12. Allí realizaron su exposición funcionarios del Gobierno de la Ciudad, y luego se expresaron 51 participantes, todos ellos en contra de la construcción del túnel.

Hasta ahora, además del corte del 16 de junio, los comerciantes y vecinos se encuentran en una campaña de recolección de firmas para sumar apoyo a la medida. “Muchos vecinos saben, pero no vienen a participar”, señalan los comerciantes, llamado a los vecinos a conocer la causa. 

   Cecilia Camarano   cecilia