Presentan en la Legislatura un proyecto que expresa la "preocupación" por la demolición de la fábrica Barthel de Coghlan
El inmueble empezó a ser tirado abajo en la última semana, tras el levantamiento de una medida cautelar.
La fábrica de muebles Barthel es uno de los edificios históricos de Coghlan, con más de cien años desde su construcción. Por esa razón, el comienzo de las tareas de demolición de este inmueble conmocionaron a vecinos/as del barrio, los cuales expresaron su rechazo en las redes sociales. Esta semana, un grupo de legisladores se hizo eco, y presentó un proyecto que da cuenta de la "preocupación" por el destino del inmueble, que tiene protección estructural.
Se trata de un edificio situado en Freire 3035, Coghlan. Allí, en la última semana empezaron a verse trabajos de demolición, con maquinarias, obreros y escombros. La novedad generó un fuerte revuelo, y por eso este jueves 6 de noviembre se presentó un Proyecto de Declaración en la Legislatura porteña.
El mismo fue ingresado bajo el Expediente 2854-D-2025, y fue ingresado a la Comisión de Planeamiento Urbano. Lleva el impulso de Alejandro Grillo y sus compañeros de bancada de Unión por la Patria, Maia Daer y Claudio Ferreño.
En los considerandos, detalla que se trata de una "construcción centenaria que representa un exponente de gran valor arquitectónico en el acervo patrimonial urbano de Buenos Aires". "La edificación exhibe rasgos distintivos propios del lenguaje neocolonial, corredores perimetrales, espacios abiertos internos, cubiertas inclinadas a dos vertientes y configuración volumétrica auténtica, elementos que integran el entramado histórico y constituyen señas de identidad del tejido barrial", plantea a su vez.
En los argumentos, hace foco también en que "el reconocimiento institucional de su importancia patrimonial quedó establecido mediante su inclusión en el nivel de Protección Estructural, según lo dispuesto en la Ley Nº 5117 del año 2014, normativa que integra al registro patrimonial arquitectónico de la Ciudad aquellos inmuebles que poseen relevancia histórica y cultural particular". Este punto es uno de los más relevantes de la protesta de vecinos, y por eso se presentaron en la Justicia mediante una acción de amparo que había frenado el comienzo de las obras, con aval de la Cámara.
Sin embargo, el tribunal que interviene en la causa levantó la restricción y permitió el avance de las obras, que se iniciaron el pasado miércoles 29 de octubre.
"Según se detalla en el permiso de obra, se proyecta demoler 2011 m2, es decir, el 86,89% del edificio protegido patrimonialmente. De los 2314 m2 del edificio sólo se conservarán 303 m2. Además, se incrementará el volumen en unos 8305 m2. Esta cantidad de nuevos metros cuadrados va en contra de los grados de intervención 1 y 2 para edificios con protección estructural", reclama el proyecto de ley.
"Esta circunstancia evidencia la urgencia de fortalecer los sistemas de supervisión y control sobre los bienes bajo protección legal, al igual que la necesidad de mayor claridad en los trámites administrativos mediante los cuales se habilitan obras en inmuebles registrados. Por otra parte, la conservación patrimonial no debe entenderse como impedimento para el crecimiento urbano, contrariamente, representa una ocasión propicia para impulsar emprendimientos que integren desarrollo, carácter de identidad barrial y legado histórico", insta el proyecto. Ahora deberá reunir aval de los legisladores, que están en pleno proceso de renovación ante el próximo 10 de diciembre.