Parque Agronomía: vecinos y organizaciones denuncian cierres progresivos y privatizaciones de espacios públicos por parte de la UBA
El conflicto sigue en pie, luego de la reapertura tras el cierre de un año y medio.
Luego de un año y medio de permanecer cerrado, los vecinos del barrio de Agronomía comenzaban a festejar la reapertura del Parque homónimo, luego de que las autoridades de la Universidad de Buenos Aires decidieran que el espacio vuelva a estar disponible para el público en general.
Sin embargo, la alegría duró poco y ese malestar que viene creciendo se hizo notar tras las quejas de vecinos y organizaciones que denuncian un “cierre” paulatino de distintos sectores en toda la zona verde.
El primer llamado de atención tuvo que ver con restricción de días y horarios: luego de que la “normalidad” llegara el 28 de agosto para las clases presenciales de los alumnos que van a la Facultad, los vecinos concretaron su vuelta el primer fin de semana de septiembre. Justamente, solo los sábados y domingos, de 7 a 20.30 horas, está permitida la circulación.
“Es una apertura limitada, y eso no está bien. Porque abren los fines de semana y debería ser de lunes a lunes. En los cuatro fines de semana que pasaron desde que se abrió fueron pasando varias cosas que marcaron un avance por parte de la Facultad sobre el espacio destinado al uso público”, explica Rafael, uno de los referentes del Consejo Consultivo Comunal 15 e integrante de la organización “Agrono de Todos”.
Otro problema apareció en la zona llamada “el Descampado” (cerca de la Av. Constituyentes) que, según nos informaron, colocaron un alambrado nuevo para que nadie pase.
“El fin de semana del 11 de septiembre, nosotros como movimiento Agronomía Abierta estuvimos haciendo actividades de estampado de textiles, remeras, bolsas, etc. También como excusas para difundir nuestra búsqueda de una apertura de mayores espacios públicos y un camino de dialogo con las autoridades de la Facultad para un manejo en conjunto”, detalló Rafael quien fue abordado por dos policías, que tenían ordenes de las autoridades de la Facultad para expulsarlos del Parque, porque decían que estaban haciendo algo prohibido.
Luego de argumentar que se trata de una urbanización parque y hay un derecho de uso por parte del público, independientemente del título de propiedad que tiene la UBA, los agente se retiraron del lugar.
Muchas de estas decisiones, según dijeron, son responsabilidad de la Decana vigente, Marcela Gali, con quien quieren poder dialogar una toma de decisiones en conjunto sobre el uso del lugar. Por estas situaciones, sumadas a otras como la construcción de torres de hormigón en los últimos días, Rafael nos cuenta que el mensaje que quieren bajar tiene que ver con que “terminen las decisiones unilaterales por parte de la UBA, que las toma como si fuera el único usuario legitimo del espacio”.