Villa Urquiza se prepara para la Feria Boutique en la Parroquia Ntra. Sra. del Carmen: emprendedores, música y un fin solidario
Con espíritu de encuentro barrial y una impronta solidaria, este sábado 2 de mayo se realizará una nueva edición de la Feria Boutique del Carmen, un evento que ya empieza a consolidarse como punto de reunión para vecinos y emprendedores de la Comuna 12.
La cita será de 11 a 18.30 en el atrio de la Parroquia del Carmen, ubicada en la intersección de Triunvirato y Cullen, Villa Urquiza. En esta edición de otoño participarán 20 puestos, donde se podrá encontrar una variedad de productos que van desde artesanías y diseño independiente hasta propuestas gastronómicas.
Más allá de la oferta comercial, la feria apunta a generar un espacio de cercanía. La idea no es solo recorrer stands, sino quedarse, conversar, compartir. En tiempos donde todo parece ir rápido, este tipo de iniciativas recupera algo simple pero valioso: el encuentro cara a cara.
Uno de los momentos destacados de la jornada será el show musical previsto para las 16.30, pensado para generar un clima festivo para quienes se acerquen durante la tarde. Además, a las 17.30 se realizará un sorteo entre quienes hayan realizado compras en los stands, lo que suma un incentivo extra para apoyar a los emprendedores locales.
Pero el corazón del evento está en su finalidad. Todo lo recaudado será destinado a la Iglesia del Carmen, lo que le da a la feria un sentido comunitario claro. No se trata solo de consumir, sino de colaborar con una institución que forma parte de la vida cotidiana del barrio.

Este tipo de ferias vienen creciendo en distintos puntos de la Ciudad, pero en este caso el valor agregado está en la combinación de tres elementos: producción local, propuesta cultural y objetivo solidario. Una fórmula simple, pero efectiva.
Para quienes viven en la zona —o para quienes buscan un plan distinto de fin de semana— la propuesta aparece como una opción cercana, accesible y con identidad propia. Un paseo corto, pero con contenido.
La invitación está abierta: recorrer, comprar algo distinto, escuchar música en vivo y, de paso, colaborar con una causa concreta. En definitiva, una jornada donde el barrio se activa desde lo colectivo.