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El Club Estudiantes del Norte de Saavedra enfrenta una crisis judicial: demanda millonaria y un pedido de remate

club estudiantes norte saavedra

El tradicional club de barrio, enfrenta una situación crítica derivada de un juicio laboral iniciado por un exprofesor de fútbol que trabajó en la institución. Lo que comenzó como un fallo judicial en su contra en febrero de este año ha escalado a niveles insostenibles. Sus socios están dispuestos a salvarlo. 

 

El Club Estudiantes Norte del barrio Saavedra, Av. Parque Roberto Goyeneche 4051, enfrenta una complicada situación judicial debido a un juicio laboral.

Todo comenzó cuando, en febrero de este año, un fallo judicial determinó que el club debía abonar 1.900.000 pesos al exprofesor que había demandado a la institución. Sin embargo, el demandante solicitó un ajuste que llevó el monto a 12 millones de pesos, alegando la necesidad

Lejos de quedar conforme, el demandante presentó una nueva solicitud de ajuste, que el juzgado permitido en tiempo récord, incrementando la deuda a la abrumadora cifra de 47 millones de pesos. Este monto, completamente desproporcionado para un club barrial, dejó a la institución en una situación de total vulnerabilidad.

El impacto para un club barrial

Estudiantes del Norte no es una organización con grandes recursos económicos, sino un club de barrio gestionado por vecinos y socios que participan activamente en sus actividades. Desde la dirigencia señalan que “el único que no se dio cuenta de esto es el juzgado”, al imponer una deuda que es imposible de afrontar.

Actualmente, la cuenta bancaria del club está embargada, y todo ingreso se deriva automáticamente al juzgado. A pesar de ello, ha mostrado voluntad de pago y ha estado abonando mensualmente un millón de pesos, lo máximo que su presupuesto le permite generar tras cubrir los gastos operativos, informaron.

Un pedido de remate

El esfuerzo del club no ha sido suficiente para el demandante, cuyo abogado ha informado que solicitará el remate del inmueble donde opera la institución. Esto pondría fin a la historia del club y privaría a la comunidad de un espacio que ha sido fundamental para el desarrollo social.

El inmueble no es solo un edificio; es el corazón del barrio, un lugar donde generaciones de vecinos han encontrado un espacio para aprender, compartir y crecer.

Protección bajo la Ley Nacional N° 27.098

En este contexto, es fundamental mencionar la Ley Nacional N° 27.098 de 2014 , que regula  establece la inembargabilidad de los clubes de barrio. Su artículo 17 estabalece :

“Inembargabilidad. Los bienes inmuebles que estén afectados a los fines deportivos, recreativos y sociales que sean propiedad de los clubes de barrio y de pueblo inscriptos en el registro nacional creado en el artículo 4° de la presente ley no serán susceptibles de ejecución o embargo por deudas posteriores a su inscripción como tales, con excepción de las obligaciones provenientes de impuestos o tasas que graven directamente a los mismos; las derivadas de prestaciones laborales a favor de la entidad o provenientes de deudas por aportes de previsión y seguridad social; por créditos otorgados por entidades financieras públicas y privadas y otras entidades oficiales, para construcción o mejoras introducidas en los mismos y por subsidios provenientes de organismos oficiales, nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

A este normativa nacional también se acopla, a nivel loca, la Ley porteña N° 5.542 de 2016 que indica: “La Ciudad Autónoma de Buenos Aires adhiere a la Ley Nacional N° 27.098 que instituye el Régimen de Promoción de los Clubes de Barrio y de Pueblo destinado a fortalecer su rol comunitario y social con el objeto de generar inclusión social e integración colectiva”.

Este marco legal es una herramienta crucial para defender el inmueble del Club Estudiantes del Norte, dado que la ley busca proteger a estas instituciones comunitarias frente a conflictos financieros que puedan comprometer su existencia. 

La comunidad, clave para la supervivencia del club.

Frente a esta situación, sus socios se organizaron y hacen un llamado urgente a vecinos y  toda la comunidad para encontrar soluciones que permitan salvar el inmueble. Se reaizarán acciones alternativas como la organización de eventos solidarios, colectivas y el apoyo de instituciones públicas o privadas que puedan colaborar para preservar este espacio.

Además, el club invita a las autoridades judiciales y al demandante a reflexionar sobre el impacto social que tendría el cierre de una institución tan significativa. "Pedimos sensibilidad y un entendimiento de nuestra realidad. Este no es un negocio, es un lugar construido con el esfuerzo de muchas personas que creen en la fuerza de lo colectivo", expresaron desde la dirigencia.

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