Finalizaron las obras hidráulicas en Saavedra: vuelven a funcionar las paradas de colectivos
Los trabajos sobre los ramales de Crisólogo Larralde y Ciudad de la Paz forman parte del Plan Hidráulico de la Ciudad. Según informó el Gobierno porteño, las obras incorporaron 1,75 kilómetros de nuevos ramales y buscan mejorar el drenaje ante lluvias intensas.
Las obras hidráulicas realizadas sobre los ramales de Crisólogo Larralde y Ciudad de la Paz finalizaron y, con la conclusión de los trabajos, volvieron a habilitarse las paradas de colectivos que habían sido anuladas de manera provisoria.
La intervención forma parte del Plan Hidráulico de la Ciudad de Buenos Aires y comprende distintos puntos de Núñez, Saavedra y Belgrano. En el caso de la Comuna 12, el impacto se concentra en el barrio de Saavedra, donde se realizaron trabajos destinados a mejorar el escurrimiento del agua.
Según la información difundida por el Gobierno porteño, los nuevos ramales tienen una extensión total de 1,75 kilómetros y fueron proyectados para favorecer un drenaje más rápido durante episodios de lluvias intensas. La obra, de acuerdo con los datos oficiales, beneficia a más de 50.000 vecinos.
Qué cambia para los colectivos
Una de las consecuencias de la finalización de los trabajos es la restitución de las paradas de colectivos que habían sido trasladadas o anuladas durante la ejecución de la obra.
Entre las líneas involucradas aparecen la 19, 29 y 130, según el esquema difundido por el Gobierno de la Ciudad. Las paradas recuperan sus ubicaciones habituales una vez terminadas las tareas.
El cambio resulta especialmente relevante para quienes utilizan diariamente esas líneas para desplazarse por Saavedra y los barrios cercanos.
Una obra vinculada al riesgo de inundaciones
El objetivo principal de la intervención es hidráulico: incorporar infraestructura que permita que el agua de lluvia sea conducida con mayor rapidez y reducir así el riesgo de anegamientos.
En una zona como Saavedra, donde el comportamiento del agua durante las tormentas ha sido históricamente un tema de preocupación, este tipo de obras tiene un impacto que va más allá de las modificaciones temporales en el tránsito o el transporte público.
Con los trabajos terminados, ahora comienza una nueva etapa: la infraestructura queda incorporada al sistema hidráulico de la Ciudad y deberá cumplir su función durante los próximos episodios de lluvias intensas.
Fuente: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
