Platense a la final: los motivos para creer en el club de Saavedra que busca su primer título en primera división
El Calamar buscará gritar campeón por primera vez en su historia en primera, con la final de la Copa de la Liga del próximo sábado. Te contamos algunos datos históricos de las finales disputadas.
El barrio de Saavedra amaneció envuelto en un mar de ilusiones tras clasificarse a una definición en la primera división del fútbol argentino, por primera vez en 80 años. Porque aunque su sede central esté en Vicente López, siempre será del barrio del Polaco Goyeneche.
Probablemente sea, sin exagerar, una de las semanas más felices en la historia del Calamar en sus 118 años de historia.
El sábado pasado, entrada la noche en el estadio San Nicolás de los Arroyos, se vivió una definición por penales para el infarto entre Platense y Godoy Cruz, por una de las semifinales de la Copa de la Liga, que tuvo al equipo de Saavedra vencedor tras imponerse 6 a 5, con el arquero Ramiro Macagno como figura del conjunto que dirige Martín Palermo.
El camino de Platense, no solo en este 2023, sino a lo largo de la historia está repleto de capítulos dramáticos con sufrimientos y emociones por igual. Si repasamos los motivos que llevaron al Calamar a este momento de ensueño que ni los más optimistas podrían avizorar, encontramos perlitas que hacen creer que cada hora que pasa debe saborearse al máximo.
El 31 de enero de 2021, cerca de las 23.30 horas, todo un pueblo marrón en el corazón de Saavedra vivió el gran desahogo de volver a primera división tras 22 años de militar en el ascenso. Aquella noche de verano, en la cancha de Newells, se impuso 4 a 2 por penales frente a Estudiantes de Río Cuarto, y logró el segundo ascenso que se negaba desde el 20 de junio de 1999, cuando jugaba su último partido en primera, también frente a Estudiantes (de La Plata).
El camino fue duro, muchas definiciones fallidas en los playoffs del reducido de la B Nacional, sumado a los años en la B Metropolitana catapultaba al club a una triste imagen que se veía reflejada en malos momentos institucionales. Sin embargo, el cambió de dirección directiva con Pablo Bianchini como presidente, reformas edilicias, mejoras en el armado del cuerpo técnico y plantel hicieron que el ascenso a primera fuera el puntapié inicial de un gran porvenir.
La transición con el actual presidente, Sebastián Ordóñez siguió en la misma tónica, con nuevas obras en el club, remodelación de tribunas, y el reciente convenio con SportClub hablan de la línea de trabajo que hoy se ve claramente marcada en lo futbolístico también.
Hace poco más de un año, Palermo asumía el cargo que dejara el DT saliente Omar De Felippe, que había logrado mantener a Platense en primera. Con mayores objetivos y tratando conseguir una plaza en copas internacionales, el Calamar obtenía un digno 17° puesto entre los 28 equipos que jugaron la Liga Profesional en la primera parte del año, pero la tabla anual amenazaba otra vez con los descensos.
La Copa de la Liga, con un formato innovador de playoffs, sería el talismán del equipo de Palermo. Con una fuerte defensa, el equipo del Titán logró el 4° puesto de la zona B, grupo que integraba con Boca y San Lorenzo, entre otros. El compilado dirá que sacó 20 puntos y que solo perdió 4 de 14 partidos, lo que le alcanzó para clasificar y enfrentarse al primero del grupo A, Huracán, en cuartos de final.

Tras el empate en 1 en el Estadio del Bicentenario, en San Juan, el arquero Macagno también fue figura tras tapar dos penales e imponerse 4 a 2 en esa vía. El sábado pasado, la clasificación frente a Godoy Cruz solo sirvió para confirmar el inmejorable momento del club que planea una movilización sin precedentes para los vecinos de Saavedra el próximo sábado 16 de diciembre, cuando se enfrente a Rosario Central en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero.
Hay un dato que muestra, también, la trascendencia de este partido: Platense jugó dos finales en toda la historia. La primera fue en 1918 (amateurismo) por la Copa de Honor, que enfrentó a todos los equipos de primera en eliminación directa. Perdió 1 a 0 frente a Independiente. La segunda, en 1943, disputó la final de la Copa Escobar ante Huracán, que luego de empatar 0 a 0 la perdió por cantidad de córners a favor, según determinaron en ese momento. El próximo sábado, Platense va por la gloria eterna, y para regalarle la felicidad a todo el barrio de Saavedra.