“Poly” Mera, emprendedora de Villa Urquiza, explicó en un video por qué tuvo que despedir a sus 27 empleados y la crisis de sostener un negocio en el país
Se trata de una joven de 29 años, con un local en el limite entre Villa Urquiza y Saavedra, que tuvo que despedir a todo el personal y ahora trabajará sola.
Ana Clara Mera, conocida por sus seres queridos como Poly, es una joven emprendedora de 29 años que apuesta en el mercado gastronómico y que en los últimos meses difundió en varios lados sus proyectos. Sin embargo, la situación económica del país la obligó a tomar una drástica decisión en torno a un local, justo en el límite entre Villa Urquiza y Saavedra.
Poly Artesanal es una panadería biosustentable que expone en las ferias de Capital Federal y el Conurbano. Hace tres meses atrás, en la feria Caminos y Sabores había contado su experiencia como emprendedora. Se trata de una fábrica ubicada en la calle Galván 3512 en la que trabaja con productos especializados en masa madre.
Tanto en el predio de La Rural como otros eventos como Sabe la Tierra en Parque Saavedra, compartió su experiencia y las dificultades que hay atravesar para mantener, por ejemplo, Poly Artesanal. En estas horas, se viralizó un video en el que cuenta a familiares y amigos que tuvo que despedir a 27 empleados y la tristeza de la decisión.
“Quiero contarle a todos que me fundí. Me estoy volviendo a levantar, una vez más, con lo difícil que es en este país. Por suerte, tengo un oficio que con un horno y una lata se puede salir adelante, siempre y cuando uno tenga la capacidad. Es una situación difícil, porque tengo dos criaturas de 4 y 8 años que sostener”, explicó la joven desde la cuenta Instagram de su negocio..
https://www.youtube.com/watch?v=22fX8pCjj5U.
El emprendimiento incluía una serie de productos dentro de propuestas inclusivas dirigida a clientes que buscaban consumir algo distinto. En el video, además, sostiene que tuvo que despedir a todos los empleados y ahora se encuentra trabajando sola, levantándose a las 5 de la mañana para fermentar masa para elaborar los productos.
Dentro de las delicatessen que se pueden probar, estaban las focaccias, pan de maíz, pan integral con semillas, pan de espelta, cookies especiales, carrot cake y trufas. En su momento, a pesar de la estructura pequeña que tenían, habían palpado un gran crecimiento con una facturación de hasta 4 millones de pesos en los mejores meses.
“Quiero que sepan que debido a la crisis que atraviesa el país y esto que no podemos sostener, sueldos de empleados, ponerlos en blanco, ART, y todo lo que corresponde, hace que tenga que trabajar sola. Es duro todo y ahora estoy tratando de entender lo que pasé. Hace cuatro años que no voy de vacaciones o voy un médico en general, por ejemplo, me volqué al crecimiento laboral para sostener la empresa y a mi familia y al fina me quedé hasta sin casa para mis hijos”, detalló al diario La Nación.
